Sobre el desatino de referirse como “libertarios” a los partidos políticos liberales y sus adeptos. Un error conceptual.

 

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Últimamente en Argentina se ha extendido el uso de la palabra “libertario/a” y ahora se hace alusión a ella en múltiples ámbitos. Desde las redes sociales hasta la radio y la televisión, hoy todo el mundo parece evocar su existencia, pero, por desgracia, el significado que se le está dando no puede ser más errado. Es entonces que nosotros/as -los/as anarquistas, quienes históricamente nos hemos adjudicado dicho vocablo y quienes primero lo hemos utilizado-, tenemos la tarea de salir a explicar -sino a repudiar- el mal uso del término.

Para empezar debemos señalar el origen del error: simplemente, la creación del “Partido Libertario” el año pasado. Junto con su existencia ha nacido el error conceptual de llamar “libertarios” tanto a sus integrantes como a sus adeptos en este país. Hasta este punto en lo que respecta a la Argentina. Pero, siendo un mal de categoría general (ya que no solo en Argentina ha tomado lugar esta equivocación sino que el modelo del llamado “partido libertario” que se estableció recientemente en nuestro país ya se ha replicado en muchos otros, y con él, la equivocación), nos proponemos ir más allá y dilucidar la génesis real del error para promover su corrección.

Es difícil ver este abuso o aprovechamiento de parte de estos grupos políticos liberales (que ya agotaron la etiqueta de “liberales” y entonces se pasan a la de “libertarios”) como un simple accidente, un solapamiento histórico-político que se dio por casualidad y pasó a desvirtuar y corromper uno de los términos análogos del anarquismo. Esto en especial cuando muchos de los conceptos e ideas de estos partidos fueron tomados directamente de los aspectos filosóficos del anarquismo, tales como la libertad individual, la crítica al Estado y a las leyes, etc. Así, una formulación liberal como la de los “partidos libertarios”, apoyada muchas veces en una suerte de crítica anarquista deformada, encaja a la perfección cuando hay una brecha social entre los partidos liberales tradicionales y la centroizquierda; llega como una panacea para los males sociales del momento, un prodigio nunca antes visto que emite juicios altisonantes contra todas las manifestaciones políticas contemporáneas y promete, en caso de ganar las elecciones, un cambio tan radical en la estructura económica del país que de repente traerá prosperidad a través del libre mercado, la no-intervención del Estado en los asuntos económicos, la competencia indiscriminada de las empresas y los privados… Exactamente el mismo discurso del liberalismo clásico.

Volvamos al origen del término. Decir, ante todo, que hay dos orígenes para esta palabra, y esta es la auténtica génesis de toda la confusión. Durante mucho tiempo decir libertario ha sido lo mismo que decir ácrata o anarquista; la palabra fue acuñada por Joseph Déjacque, escritor y militante anarcocomunista francés, en una carta que data de 1857. En la carta Déjacque criticaba a Proudhon -uno de los teóricos políticos que se encargó de definir, sobre todo, los aspectos económicos del anarquismo-, tachándolo de «anarquista a medias, liberal y no libertario», y he aquí el origen. Sería interesante abordar más adelante esta crítica a Proudhon, seguida de un análisis de ambos autores, pero por lo que nos compete hoy, nos quedaremos con los siguientes datos: la palabra libertaire (que devino en libertario) empleada enfáticamente por un anarquista francés, en 1857, como crítica al liberalismo económico.  Este es el origen real de la palabra.

Luego, casi un siglo más adelante -precisamente en 1940-, en Estados Unidos algunos economistas y políticos conservadores comenzaron a utilizar el término ‘libertarian‘ para referirse a sí mismos y a sus instituciones; ‘libertarian‘ -que en español, lo mismo que ‘libertaire‘, deriva en libertario-, empezó a usarse entonces a pesar de que la misma palabra ya había ingresado al país como sinónimo de anarquista. Y la cosa no terminó ahí, sino que diez años después -en 1950-, Murray Rothbard, teórico político liberal, empleó el término como sinónimo de su teoría del ‘Anarcocapitalismo‘, que acepta como sinónimos las expresiones de ‘capitalismo antiestatal’, ‘mercado antiestatal’, ‘anarcoliberalismo’.

Un pequeño puñado de conceptos antagónicos entre sí, defendidos por medios masivos y partidos políticos del momento, se viralizó solapando enormemente el origen anarquista  del término y creando confusión en torno a este al azorar la teoría liberal con conceptos originarios del anarquismo.

A estas alturas, algunas personas podrían preguntarse: ¿no sería capaz el anarquismo, una de las expresiones políticas más amplias y abiertas a las nuevas formulaciones de cada tiempo, de encontrar una vía económica liberal, partidista, para ejercer su praxis? La respuesta es, y siempre será, un rotundo NO. Este es uno de los pocos límites que existen en la expansión y la variabilidad de la teoría anarquista, porque incorporarlos significaría una negación completa de su esencia. Todo terminaría siendo un juego de palabras, y entonces el antipartidismo se convertiría en la defensa de un partido que se presume antipartidista; el antiautoritarismo se volvería un fiel defensor de una autoridad que profese la no-autoridad; el antiestatismo se volvería la defensa de un Estado que prometa su propia abolición.

Una muestra más tangible de lo dicho se nos aparece en los actos, precisamente en la génesis del propio anarquismo como movimiento político a mediados del siglo XIX. Ya desde entonces encontramos al anarquismo, desde Bakunin y su participación en la Primera Internacional -aunque hay posturas que sitúan este enfoque ya desde Proudhon- contra toda expresión capitalista o liberal, como una manifestación política socialista; la más radical de todo el ideario socialista, de hecho. Aquel movimiento que proclamaba la libertad y la igualdad como consignas sociales interdependientes, de cuya unión surgiría el bienestar de la humanidad, la fraternidad universal, luego de la abolición de la autoridad. He aquí por qué ninguna corriente liberal podría vincularse con el anarquismo y viceversa, y es también esta la razón por la que el llamado “anarcocapitalismo” es también una contradicción conceptual. Si se sustrae el aspecto socialista, solidario del anarquismo, entonces deja de ser anarquismo, porque así fue proclamado y teorizado desde sus comienzos y así fue defendido a lo largo de la historia; ¿y cómo le podemos decir entonces a estos grupos políticos liberales que se proclaman libertarios sin serlo? Les decimos liberales y punto. ¿No es lo que son?

Para finalizar, decir que esta es otra de las trincheras en las que debemos dar lucha los/as militantes sociales; aunque pudiera parecer un asunto sin importancia, una ‘discusión tonta o prescindible’, el desplazamiento y solapamiento de los significados, especialmente cuando se trata de luchas sociales y derechos adquiridos, es otra herramienta del poder para apropiarse de terminologías ajenas, generar confusión y  así terminar borrando del mapa, poco a poco, aquello que ahora tiene un nombre disímil. No debemos permitir que esto suceda. Y por lo demás, no es necesario ser militante social o anarquista para defender este uso adecuado del término. En última instancia se trata simplemente de una adecuación etimológica; y en caso de no defenderla, solo le estaríamos haciendo una concesión gratuita a los liberales de siempre, en detrimento de un movimiento revolucionario que luchó y lucha por la emancipación de la humanidad y su bienestar, sin estructuras estatales de por medio.

Espero que este artículo haya resultado esclarecedor.

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[Descarga] 101 definiciones del anarquismo (2017).

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La luna de sangre es anuncio de desgracias, caos, muerte: pero la sangre es vida, que nos liga como humanidad y nos hace parte de la temporalidad del Universo. Y las iglesias y sectas, horrorizadas frente a la posibilidad de una humanidad liberada del peso de una moralidad divina, de quienes asumen la armonía natural, de la libertad de la madre que pare envuelta en sudor y sangre, imponen junto a instituciones de las más variadas especies, dogmas y pecados para acallar la voz de las muchachas o de los muchachos que aman y gozan. […]   –   Introducción.


Hace instantes pudimos observar, en estos rincones del mundo, un auténtico eclipse lunar. Una ‘luna de sangre’, como lo describieron los medios, y cabe destacar que fue este uno de los primeros eventos astronómicos significativos del 2019.

Pues bien. A cada quien le parecerá más o menos significativos esta clase de fenómenos y cada quien evocará, por lo mismo, las memorias más singulares. En el caso de quien escribe esta entrada, pensar en el acontecimiento de la luna de sangre solo me pudo traer a la mente una cosa: la excelente obra 101 definiciones del anarquismo, editada por las y los compañeros del Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas.

Este libro, de tan solo 81 páginas, agrupa -tal y como lo indica su título- 101 definiciones que han pronunciado algunos de los personajes más peculiares de la historia en nombre de lo que actualmente podemos reconocer como el ideal libertario, en su sentido más amplio. Desde poetas hasta historiadores, de sindicalistas a revolucionarios de fusil en mano: ¿qué significó el anarquismo para cada uno de ellos?

O lo que también vale, y que constituye el propósito central de dicha publicación: ¿qué expresiones podrían aportarnos a nuestra búsqueda de una definición -o definiciones- del anarquismo aquellas personalidades de pensamiento tan diverso, que bien pudieron no haberse identificado estrictamente como ‘anarquistas’, pero que de todas formas defendían con la vida la causa de la libertad y emancipación humanas?

La obra 101 definiciones del anarquismo nos propone un recorrido muy variado e instructivo sobre el anarquismo o, como se prefirió señalar en la introducción de la misma, los anarquismos, dado el carácter heterogéneo que adopta y ha adoptado el movimiento libertario a lo largo de la historia. Todo esto hace que este libro sea material adecuado para quienes apenas se estén iniciando en el aprendizaje de todo lo que concierne al anarquismo, o bien para quienes ya tengan una idea consistente pero que estén en busca de nuevas perspectivas y significados. En resumen, se trata de una obra básica y recomendable.

Por todo esto y para no dejar pasar la oportunidad de aludir al fenómeno de la luna roja que ocurrió hoy en relación con el símbolo que configura esta publicación, es que compartimos el libro en este blog para su descarga.

A continuación, el enlace:

[ * Click acá para descargar * ]

Algunas consideraciones para afrontar la crisis ambiental

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Enhorabuena, mucha gente se está haciendo eco de la catástrofe medioambiental que se nos está viniendo encima (desde hace bastante) a raíz de noticias como la de que los suelos de Entre Ríos llegaron al límite de su absorción, o sobre problemáticas análogas en todo el territorio nacional que se relacionan con las inundaciones, la erosión de los suelos, las repercusiones del cambio climático, etc.

Me interesa la idea de difundir, además de estas noticias que bien sirven a nivel informativo, bien a nivel de generar consciencia, algunas consideraciones teórico-prácticas para involucrarnos en la resolución de los conflictos que como humanidad estamos provocando.

Primero y principal, dos o tres conceptos simples para que no se aprovechen de nosotros/as vendiéndonos placebos y falsas soluciones:

Tal y como lo definió Murray Bookchin (uno de los padres del ecologismo y del entramado teórico de la ecología social), los problemas ambientales NO son causados por fenómenos arbitrarios, accidentales, dentro de un sistema que naturalmente “buscaría evitarlos”, por lógica; mucha gente sigue este razonamiento a la inversa y apunta a pequeños sucesos que producen un impacto en el medioambiente como los causantes del deterioro ambiental -por ejemplo, los barcos que derraman petróleo, la emisión de gases de los automotores, los residuos que la gente arroja en la calle cotidianamente…

Desde luego, no es un error señalar estos efectos y tratar de revertirlos. Eso contribuiría en su medida con el medioambiente. El error está, realmente, en señalar estos efectos como si fueran los únicos causantes de la crisis ambiental, o siquiera los mayores causantes. En esto último a menudo tenemos una visión simplista y nos preocupamos solo de lo que tenemos enfrente y prescindimos completamente de lo que está más allá; si solo hacemos referencia a los hechos más evidentes y nos detenemos ahí, estaríamos dejando de lado la esencia de la producción capitalista, con su hiperconsumismo, los efectos de la globalización, el extractivismo, la obsolescencia programada, etc.

No es raro encontrar a quienes piensan que, incluso en un sistema tan caótico y voraz como lo es el capitalismo, y aunque sea por simple conveniencia o porque no queda más remedio, existiría cierta tendencia común a evitar destruir el único planeta habitable -nuestro único hogar- porque ello provocaría nuestra propia extinción. En un planeta completamente destrozado por siglos de derroche y explotación, podemos pensar, no habría suma de dinero que valga, porque al fin y al cabo hasta los multimillonarios respiran el aire de los montes y bosques y también calman su sed con las aguas de alguna región del planeta. “Es lógico”, sí, que hasta los industriales debieran encargarse de no deteriorar más el medioambiente aunque sea con desgana, pero debemos reconocer que la lógica nunca fue un punto fuerte del capitalismo a no ser que se trate de negocios. Y la lógica de los negocios colisiona directamente con la lógica de la sostenibilidad.

En el esquema de los negocios no se habla de medioambiente, naturaleza o ecosistema, ni tampoco de equilibrio o sostenibilidad, sino que se habla de “recursos naturales”. Recursos, porque son los insumos que se destinan a movilizar los engranes de la industria y hacen fluir la economía a base de un montón de productos -ya sean útiles o inútiles-, y naturales, como simple etiqueta que especifica su lugar de origen. Y basta. Eso es el medioambiente en los circuitos de producción capitalista.

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Murray Bookchin.

Bookchin nos especificó hace ya varias décadas que los problemas ambientales son causados por la TOTALIDAD ESTRUCTURADA DEL PROPIO SISTEMA, no por accidentes o hechos eventuales acaecidos en alguna de sus partes.

La esencia misma del sistema de vida actual está impregnada de la idea de que la dominación del ser humano sobre el medioambiente, en el mismo nivel que la dominación del varón sobre la mujer, del ser humano sobre el resto de las especies animales, o del ser humano sobre el mismo ser humano, está bien y es una norma deseable.

Debemos tener presente: ‘La crisis ambiental es el resultado directo de nuestra crisis social’. Esta sería la piedra angular de la ecología social, y da por sentado que el capitalismo, con su explotación, dominación y jerarquías normalizadas, es una de nuestras mayores crisis sociales.

Es una idea sencilla pero que implica los siguientes corolarios:

A) El capitalismo no puede producir soluciones ante los problemas ambientales que él mismo produce. Simple y llanamente, el capitalismo ES EL PROBLEMA. Como sistema económico que preconiza la búsqueda indiscriminada de la ganancia frente a cualquier cosa, es tan incompatible con la salud medioambiental como con la igualdad y seguridad sociales.

B) Cualquier intento deliberado por ayudar al medioambiente haciendo las paces con el sistema mercantil (comprando productos “eco-amigables”, pagando artículos de empresas que teóricamente plantarían árboles o se encargarían de resolver X conflicto ambiental en alguna parte del mundo, etc.) no ayuda realmente en nada. Todos esas corporaciones y grandes oligopolios se aprovechan de tu temor frente a la catástrofe ambiental para venderte algunos productos, dándote una tranquilidad virtual, en tanto mantienen modelos productivos y de negocios que contribuyen igualmente con la sobreexplotación del medioambiente, la deforestación, el extractivismo, etc. Esto recibe el nombre de Marketing verde y Greenwashing.

C) La única solución que podría enfrentar la corriente crisis ambiental es un profundo replanteamiento de nuestras instituciones y estructuras sociales. Es necesario rehacer tanto nuestra interpretación de las cosas como nuestra forma de relacionarnos con ellas. Por un lado debemos dejar de ver el medioambiente como un montón de recursos disponibles para crear productos, y por otro debemos centrarnos en la propia manera de producir, de abastecernos, de usar los conocimientos y tecnologías que como humanidad fuimos acumulando en el tiempo. También es clave que repensemos nuestra concepción del ‘poder‘ -factor clave en las formulaciones de la ecología social-, en tanto se halle que es este, su búsqueda, acumulación y cristalización a través de las jerarquías la variable discordante en las actuales sociedades humanas, dominantes y verticalistas. Bookchin propone un modelo socioeconómico comunalista, democrático, confederado, en donde se haga uso de una “tecnología liberadora” (en principio para la producción de energías limpias, pero también como acompañamiento en la producción agroecológica, por ejemplo) y se asuma un modelo de simbiosis entre la sociedad y la naturaleza.

Si queremos llegar -o siquiera acercarnos- a ese modelo ideal propuesto, no podemos hacer menos que trazar un plan de lucha colectiva que comprenda todas las implicaciones del cambio social, civil y económico deseado. Esto es, para empezar, situar el problema de la degradación y sobreexplotación ambiental en la agenda política de nuestros movimientos sociales.

En Argentina no hay prácticamente tendencias en los movimientos sociales que se enfoquen en resolver los problemas ambientales de una manera integral y realista, sólo hay grupos desperdigados que se encargan de afrontar una determinada problemática, aquella que les afecta más de lleno (y por tanto más se hace notar), pero sin mantener una perspectiva de cambio social duradero. En estos casos lo ideal sería profundizar esa consciencia ecológica, y tratar de tender conexiones con otros movimientos afines que permitan orquestar la creación de un espacio de lucha cada vez mayor. Sobre la idea de que cada comunidad debería encargarse solamente de sus problemas locales y esperar que el resto de las comunidades haga lo mismo para llegar a una solución total, cabe decir: en la naturaleza no existen los sucesos aislados, de forma que todos los conflictos están profundamente interrelacionados y su resolución debe asumir la colaboración, solidaria y coordinada, del mayor número de involucrados posible.

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De más está decir que este énfasis en la “lucha colectiva” no se hace con la intención de subestimar o relegar la participación del individuo en la resolución de los problemas. Resaltamos el aspecto social, colectivo, porque solo en él reside la fuerza del verdadero cambio de paradigma, pero hay que saber que sólo podemos formar parte de dicho cambio si como individuos asumimos nuestras responsabilidades personales tanto de concienciarnos como de generar consciencia, de tratar de disminuir nuestra huella de carbono, de apostar por las economías locales frente a las economías de mercado internacionales, de combatir el modelo de cultivos con agrotóxicos, de integrar y conformar grupos ecologistas comprometidos… En fin, de ser “el cambio que queremos ver en los demás”.


Y sobre esto último, quiero hacer mención de una alternativa muy interesante que podemos seguir para contribuir en buena medida con el medioambiente: es el estilo de vida propuesto por el veganismo.

El veganismo no es una dieta, ni un estilo de vida como tal o una filosofía: más bien es una posición ética, que incluye un estilo de vida, una dieta y una filosofía particulares que se desarrollan en función de dicha ética. Es una postura que nace de reconocer el valor intrínseco en las especies animales no-humanas y respetarlas por ello. Esto en la práctica no es tan desventurado como pudiera parecer; principalmente se traduce en reemplazar la carne y los derivados animales de la dieta por vegetales, aunque también conlleva otros compromisos más específicos como no asistir a eventos que usen animales para diversión y esparcimiento (como los zoológicos o ciertos tipos de circos), o asegurarnos de que ciertos productos que compramos (como algunas marcas de cosméticos o ropa) no usen derivados animales, etc.

Ahora bien. ¿Qué podría tener que ver una posición ética como el veganismo en todo este tema de la catástrofe ambiental? Bueno, la respuesta es simple: el veganismo, además de tener en consideración la vida de aquellos animales no-humanos, incluye uno de los estilos de vida con menor impacto ambiental del planeta. Esta característica se aprecia principalmente en la dieta vegana, y es que al evitar el consumo de alimentos de origen animal se reducen diez veces la cantidad insumos y servicios involucrados en la producción de alimento, el uso y la acidificación de la tierra, la eutrofización y la emisión de gases del efecto invernadero. Y antes de que alguien formule las preguntas, sí, es posible satisfacer todas las necesidades nutricionales con una dieta vegana y, no, una dieta vegana no es necesariamente más costosa que una no-vegana.

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Ejemplo de cantidad de agua necesaria para la producción de alimentos.

Recordá que la producción de carne y derivados animales siempre es mucho más costosa que la producción de vegetales, no solo en términos monetarios, sino también en términos de recursos involucrados, y del mismo modo la industria ganadera es siempre la más contaminante de todo el aparato industrial de cualquier país. Para mayor información sobre estos detalles, sugiero revisar los siguientes artículos:

También es aconsejable la visualización del documental Cowspiracy.

Insisto en que esto tiene una influencia mucho mayor que la costumbre de preferir ciertos días usar la bicicleta en lugar del automóvil, cerrar la canilla cuando nos cepillamos los dientes, cuidar milimétricamente del agua al regar el patio, y todas esas cosas que a menudo se pronuncian como ‘actividades súper-ecoamigables’ y que en verdad son un chiste si las comparamos con el desgaste ambiental que implica, por ejemplo, una simple hamburguesa (y aclaro que esta comparación es solo a modo cuantitativo).

Hasta acá va mi sugerencia de cambio personal para llevar una vida que esté más en sintonía con la salud medioambiental.


Estos principios son interesantes para empezar a consolidar algo. Cabe aclarar, que la presente entrada se queda corta para expresar la totalidad del pensamiento de un autor como lo fue Murray Bookchin -para eso harían falta decenas de entradas y siempre terminaría quedando algo afuera-, o para teorizar más finamente sobre las formas en que se podría desarrollar la acción y cohesión de los movimientos sociales ecologistas al buscar cambios consistentes en la sociedad. Por otro lado, todo un pilar de la teoría desarrollada por Bookchin se nos queda afuera en esta ocasión; me refiero a sus tesis sobre el municipalismo libertario, que van de la mano con las de su ecología social.

Pero bueno. De momento esta entrada será suficiente, espero, para exponer ligeramente un enfoque diferente del medioambiente y los conflictos que provocamos en él, así como reconocer la contribución del veganismo en un estilo de vida mucho más ecológico que el que llevamos hoy. Es posible que en las próximos semanas redacte otra entrada para profundizar en este tema, pero mientras tanto, invito a las y los lectores a revisar por cuenta propia las obras de Murray Bookchin. A continuación anexo algunos de sus escritos y también documentos referidos a su persona para quien desee aprender un poco más:


Aclaración: todo lo tratado en este artículo se basa en mi expresión personal y manifiesta mis opiniones y puntos de vista particulares. No se trata de una redacción a nivel colectivo y, por tanto, puede no reflejar las perspectivas de todos los y las componentes del CAL.

¡Salud!

¡Presentamos la Biblioteca Itinerante «Santiago Maldonado»!

En estos últimos tiempos en el CAL estuvimos trabajando en un nuevo proyecto: la puesta en funcionamiento de una biblioteca itinerante. Decidimos nombrarla en homenaje a nuestro compañero «Santiago Maldonado», quien luchó fiel a sus ideales hasta las últimas consecuencias, codo a codo con los hermanos del pueblo mapuche contra la brutalidad del Estado y el Capital.


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De momento carecemos de un espacio fijo que nos permita desarrollar esta actividad de manera más práctica y accesible, por lo que la dotamos al comienzo del carácter «ambulante». Así, dispondremos de los libros en algún sitio público que designaremos y especificaremos en la página de Facebook cada mes; nos encontraremos allí al menos un día por semana (especialmente los fines de semana), en la tarde, y todo el mundo puede acercarse a ver los libros, preguntar, sentarse a leer. Quien desee puede llevarse un libro dejándonos algunos datos de contacto para enviarle un recordatorio pasado un mes y acordar la devolución. Sobre esto solo solicitamos un «aporte voluntario». Del mismo modo, quien valore nuestra inciativa y quiera apoyarla económicamente, puede asociarse y aportar la suma que desee cada mes (también puede donar libros). El dinero recibido será destinado exclusivamente a este proyecto en la incorporación de nuevo material, impresiones, compra de sellos, etc.

Las novedades de la biblioteca se irán tratando en la página de Facebook del colectivo y en una sección especial que abriremos en este blog. En estos sitios estaremos informando sobre los libros que tengamos en manos, los aportes y donaciones…

Al final de esta entrada adjuntamos la lista de libros con los que iniciamos. En su mayor parte, estos títulos fueron la generosa aportación de los y las compañeras de la Biblioteca Alberto Ghiraldo. ¡Les agradecemos enormemente por su colaboración! 🙂

No nos queda otra cosa que decir además de que depositamos grandes intenciones en esta biblioteca y nos esforzaremos por brindar, más allá de la disponibilidad de recursos con los que contamos, de un servicio de calidad cultural y literaria a la comunidad. Agradecemos la difusión de este proyecto.


Lista de libros disponibles hasta la fecha (16/12/2018):

8 de marzo contra el Capital y otros textos  
Abajo los restaurantes prole.info
Acción directa Voltairine de Cleyre
Autodefensa para mujeres  
Barricadas en Barcelona Agustín Guillamón
Contra el Estado y la mercancía  
Cuadernos de negación (02). Clases sociales, o la maldita costumbre de llamar a las cosas por su nombre  
Cuadernos de negación (03). Contra la sociedad mercantil generalizada  
Cuadernos de negación (04). Sobre la necesidad de destrucción del Estado  
Cuadernos de negación (06). ¡Abajo el reino de los cielos!  
Cuadernos de negación (07). Recorrido por el territorio capitalista  
Cuadernos de negación (09). Contra la economización de la vida  
Cuadernos de negación (10). Contra la enajenación de la vida  
Cuando las insurrecciones mueren Gilles Dauvé
El Estado Piotr Kropotkin
El grupo de Moker Els Van Daele
El monstruo de la vivienda prole.info
Falacias de la democracia Ángel Cappelletti
Hacia una sociedad ecológica Murray Bookchin
La Anarquía, método y moral Alfredo D. Vallota
La Comuna de París Proletarios Internacionalistas
La llama del suburbio Proletarios Internacionalistas
La Oveja Negra Biblioteca Ghiraldo
La tragedia de Chicago Ricardo Mella
Ni Dios, ni patrón ni marido Maxine Molyneux
Notas sobre su contribución a la construcción de una historia feminista del género Emma Goldman
Por un mundo sin orden moral Gilles Dauvé
Proletarios Internacionalistas. Guerra social & telaraña imperialista en Siria (2011 – 2015)  
Recuperando a la mujer prohibida Casilda Rodrigañez
Simón Radowitzky y Rodolfo González Pacheco en la cárcel de Ushuaia  
Sobre la miseria en el medio estudiantil Internacional Situacionista
Un futuro sin porvenir Grupo Oblomoff
Un plan de organización anarquista Errico Malatesta
Voces del sindicalismo entrerriano Jorge O. Gilbert & Elisa D. Balsechi
ZAD. Otro fin del mundo es posible. Aprendiendo de 50 años de lucha en Notre-Dame-des-Landes

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[Descarga] Malatesta. Pensamiento y acción revolucionarios – Vernon Richards (Compilador).

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Errico Malatesta fue un teórico, agitador y propagandista anarquista italiano que realizó un trabajo significativo en la difusión del ideal y la creación de organizaciones libertarias en diversos países. Su obra escrita constituye una de las más trascendentes del pensamiento anarquista, razón por la que se la considera como el cierre de un período fundacional, de la etapa clásica de la teoría ácrata.

Cabe aclarar que, si bien su nombre no resultó desconocido entre los círculos anarquistas de los últimos tiempos, la valoración de su persona como figura trascendente en algunas regiones no fue realmente comprendida o asimilada sino hasta hace algunas décadas, cuando su obra se tradujo y reagrupó en tomos antológicos de fácil acceso. Esto se debe a un aspecto clave que diferenció a Malatesta de otros autores de su magnitud; y es que él, como un auténtico “hombre de acción”, se inclinó más por lo práctico y apremiante de la lucha, razón por la que consagró su pluma a la propaganda requerida en el campo de lucha inmediato que lo envolvía. No se concedió el tiempo, y por lo que se sabe tampoco dispuso del deseo, de dejar por escrito un solo libro como tal o acaso una biografía.

Malatesta, lo mismo que Virginia Bolten, asumió los periódicos dadas su presteza y concisión como medio ideal para volcar su pensamiento.

Encontramos en su obra una perspectiva sobria y sincera, con fundamento, que se encarga no solo de detallar y difundir sino también de ahondar, cuestionar y renovar buena parte de las concepciones teóricas de los pensadores que lo precedieron. Hallamos en sus textos definiciones muy pulidas sobre la ideología propia del anarquismo y su vinculación con, por ejemplo, la ciencia, la interpretación de la sociedad, la educación y los medios defendidos para acrecentar la libertad y la justicia humanas…

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“Malatesta. Pensamiento y acción revolucionarios” es el título del libro que proponemos en esta entrada. Compilado por Vernon Richards, traducido por Eduardo Prieto y publicado por la editorial Libros de Anarres, agrupa una tamaña variedad de artículos redactados por Errico Malatesta y los estructura en capítulos con unidades temáticas; de esta forma la lectura constituye un medio de acceso práctico y lo suficientemente completo como para que podamos conocer las ideas que este gran teórico desarrolló a lo largo de su vida.

A continuación, el enlace al libro en la Web de la editorial (el mismo puede ser comprado ahí mismo o descargado libremente, sin cargo alguno):

O bien, el enlace para leer/descargar el archivo directamente:


Hoy proponemos esta lectura, que sirve tanto para afinar las nociones y conocimientos previos que se tienen del concepto anarquista como para introducirse y explorar por vez primera lo que éste comprende. A nivel personal, además, tal como el compilador de la antología lo menciona en su introducción, concordamos con la necesidad de propugnar entre los colectivos e individuxs que profesamos el anarquismo por una mayor cabida y recepción de las reflexiones de Malatesta en nuestra práctica cotidiana, en nuestra forma de dar a entender nuestro obrar y en la adaptación de la lucha a las condiciones particulares que actualmente estamos transitando.

¡Salud y Anarquía! (A)

[Descarga] La misma libertad. Reflexiones sobre liberación animal y anarquía.

Este libreto, publicado en el 2010 por la Asamblea Antiespecista de Madrid, conserva actualmente un valor innegable en lo que respecta a la reflexión sobre la liberación animal y el anarquismo en una fórmula unificada.

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Presentado en sus inicios como una charla y trasladado luego al papel, el texto nos relata desde el punto de vista personal de la asamblea muchos de los aspectos relevantes que se ciernen sobre la lucha por la liberación animal, su relación con el anarquismo y la fusión posible -y sugerentemente necesaria- entre estos dos espacios.

En las 24 páginas que conforman este libreto encontraremos, por un lado, la definición de términos clave y un poco de historia, lo cual nos será de mucha utilidad si es que no estamos familiarizadxs con esta relativamente nueva esfera de la liberación; y a continuación, tenemos una parte de importancia crucial, que nos relata en resumidas cuentas sobre las dificultades, problemáticas, limitaciones y posibilidades que el colectivo observa en la lucha cotidiana, tanto de su contexto particular como del movimiento en general.

 


[Descargar archivo]


 

ADHESIÓN CONTRA EL INFORME TITULADO “RAM” .

Desde el Colectivo repudiamos la hostil jugada del gobierno consistente en la presentación de un informe de 180 páginas titulado “RAM”, desarrollado conjuntamente por el Ministerio de Seguridad y los gobiernos provinciales de Neuquén, Río Negro y Chubut. El mismo fue dado a conocer públicamente el 27/12 y consta de una profusa definición, tan absurda como venenosa, del supuesto órgano terrorista coordinado que ellos designan bajo la etiqueta de Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). Dentro de este falaz desarrollo basado en investigaciones inválidas e inconclusas, se integran numerosos nombres de entidades unipersonales, agrupaciones sociales, políticas, y medios de comunicación; y se encargan de criminalizar cada mención, atribuyéndole el cargo de terrorismo a la figura que tienen en mira por el simple hecho de solidarizarse esta y apoyar la causa mapuche frente a los atropellos y violencia sistemática del Estado.

Basta revisar algunas páginas del informe para percibir lo descabellado de dichas acusaciones. Evidentemente, esto no es otra cosa que una herramienta planificada desde hace tiempo para revestir la figura de Enemigo Interno. Solaparán bajo el nombre de la RAM al Pueblo Mapuche, quienes luchan allá en el sur por resistir al modelo extractivista, por reclamar los patrimonios de su gente y enfrentar a las siempre terribles fuerzas del capital; enlistarán también a los colectivos anarquistas, a las agrupaciones de izquierda y a los medios de comunicación alternativos. Sumarán los nombres que deseen, porque no existen límites en el burdo y escurridizo concepto de RAM: para quienes están en el poder, RAM es todo agente que se resista a su violencia sistemática defendida por tantxs desinformadxs televidentes, lectores de diario y prensa online.

Quienes conformamos el Colectivo Andamio Libertario adherimos al documento formulado por Acción Socialista Libertaria, repudiando y desmitificando la naturaleza del presente informe y responzabilizando a Patricia Bullrich (Ministra de Seguridad), el Gobierno de Mauricio Macri y los gobiernos provinciales de Mariano Arcioni (Chubut), de Omar Gutierrez (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro) por intimidaciones, amenazas, y cualquier peligro que desatan al exponernos a sus fuerzas represivas.

 ASESINO ES EL ESTADO. LIBERTAD A FACUNDO JONES HUALA.

JUSTICIA POR SANTIAGO MALDONADO y RAFAEL NAHUEL.

¡ARRIBA LXS QUE LUCHA! (A)

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